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Creciendo en el Se?or PDF Print E-mail
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Nov 19, 2005 at 07:34 AM

Creciendo en el Señor

Aldo Cayuba

En esto es glorificado mi Padre… en que llevéis mucho fruto… y que vuestro fruto permanezca. (Juan 15:8, 16).  Una vida sin crecimiento es una vida sin frutos. Dios nos ha redimido para que llevemos fruto que permanezca y que glorifique al Señor. Este proximo año 2008 no debe finalizar sin que nos propongamos crecer en el señor. No debemos dejar al azar nuestro crecimiento, sino que con propósito y dedicacion debemos trabajar en el.

¿Por Qué debemos Crecer?

<!--[if !supportLists]--> <!--[endif]-->Porque de esta manera confirmamos nuestra pertenencia a Dios. El crecimiento espiritual es el resultado de la vida espiritual que tenemos en Dios.

<!--[if !supportLists]-->La palabra crecer viene del griego “Auxano”, que significa: crecer o aumentar, del crecimiento de aquello que vive, natural o espiritualmente. Es decir si tenemos vida espiritual, crecemos espiritualmente. Si no tenemos crecimiento espiritual debemos analizar nuestra vida, no sea que estemos engañados respecto a nuestra redención en Cristo Jesús.

<!--[if !supportLists]-->I Corintio 3:6-7: “Yo planté, Apolos regó; pero el crecimiento lo ha dado Dios. Así que ni el que planta es algo, ni el que riega, sino Dios, que da el crecimiento”. El crecimiento viene de Dios. Es en nuestra búsqueda personal de su amor y su persona que a través de su Palabra y la Guía de su Espíritu que nosotros afirmamos nuestra fe y por lo tanto nuestros testimonio para honra y gloria de su Nombre.

<!--[if !supportLists]--> <!--[endif]-->Porque es un mandato de Dios:

<!--[if !supportLists]-->2 Pedro 3:18 “Antes bien, creced en la gracia y el conocimiento de nuestro Señor y Salvador Jesucristo. A él sea gloria ahora y hasta el día de la eternidad. Amén.” No podemos dejar nuestro crecimiento espiritual al azar, requiere propósito y dedicación. Dios no nos sugiere crecer, nos demanda hacerlo, por las razones que mencionaremos más adelante.

<!--[if !supportLists]-->Porque sin crecimiento no hay ministerio posible.

<!--[if !supportLists]--><!--[endif]-->I Cor 3: 1-2“De manera que yo, hermanos, no pude hablaros como a espirituales, sino como a carnales, como a niños en Cristo. Os di a beber leche, y no vianda; porque aún no erais capaces, ni sois capaces todavía.” El ministerio y servicio al Señor requiere de responsabilidad. Por esa Razón Dios nos prohíbe poner en cargo de responsabilidad ministerial a los nuevos, es decir a los niños espirituales (I Tim 3:6). El liderazgo cristiano requiere de gente madura que haya experimentado el crecimiento espiritual,  para animar y enseñar a otros a hacer lo mismo.

<!--[if !supportLists]-->No hay ministerio sostenible ni iglesia con visión espiritual cuando son “niños espirituales” los que dirigen la iglesia, pues el peligro que los egoísmos y la irresponsabilidad infantil gobiernen las decisiones y posiciones de nuestro liderazgo.

<!--[if !supportLists]-->Porque sin Crecimiento no hay victoria en la vida cristiana ni testimonio.

<!--[if !supportLists]-->El fundamento de la obra de Dios es espiritual y creciendo en El es que vencemos al pecado. La victoria en la fe, es un asunto de adultos. Nuestras pasiones y carnalidad serán vencidas por la fuerza del espíritu. Es entregando el control de nuestras que la vida de Dios se hace clara en nosotros. (Gal 5:16-26)

<!--[if !supportLists]-->Efesios 4:12-16. Solo el crecimiento espiritual nos da la firmeza en nuestras convicciones y también de nuestro testimonio. Entonces La vida cristiana victoriosa es para los adultos. La firmeza del testimonio cristiano depende de nuestro crecimiento en Él.

¿En Qué debemos Crecer?

<!--[if !supportLists]-->Crecer en conocimiento de su Palabra.

<!--[if !supportLists]-->Todo el Salmo 119 nos habla de la riqueza de la Palabra de Dios, aunque no es el único texto que habla la importancia de la Palabra, este texto es como una síntesis del valor de la Palabra para todo ser humano. La Biblia dice que la Fe viene por el Oír la Palabra de Dios (Romanos 10:17), o sea que sin Palabra de Dios no hay fe y sin fe no hay victoria (I Juan 5:4). Sería una locura procurar llegar a la maduréz espiritual sin brindar a las Escrituras un lugar prominente en nuestras vidas.

<!--[if !supportLists]-->Crecer en el Señor y nuestro amor por Él.

<!--[if !supportLists]-->II Pedro 3:18 “Antes bien, creced en la gracia y el conocimiento de nuestro Señor y Salvador Jesucristo. A él sea gloria ahora y hasta el día de la eternidad. Amén.” Normalmente ningún ser humano amaría a un desconocido, por eso para amar a Jesús debemos crecer en El. Sin amor no abría fuerza para la obediencia, para la fidelidad. Muchos creyentes asisten a la iglesia, pero no han crecido en su amor por Dios, por lo tanto no lo honran ni se esfuerzan por llevar vivir y llevar su Palabra. Conocemos a Jesús a través de su Palabra. Es a través de la oración y la búsqueda permanente de su presencia en lo cotidiano que conocemos los propósitos y la pasión del corazón de Dios y aprendemos a amarle a El.

<!--[if !supportLists]-->Crecer en la Fe

<!--[if !supportLists]-->Hebreos 11: 6 “Pero sin fe es imposible agradar a Dios; porque es necesario que el que se acerca a Dios crea que le hay, y que es galardonador de los que le buscan”. La fe es in ingrediente indispensable para enfrentar los retos e incertidumbres de la vida. Un creyente que enfrenta la vida sin fe, es como un carro sin ruedas.  Piensa  que tan dicil  para ti  vivir o trabajar al lado de alguien  que no confia  en ti.  Aunuque a la verdad, cualquiera que desconfiara de nosotros tendria razón porque somos humanos, pero estamos hablando de Dios, cuyo confiabilidad está más que comprobada a lo largo de toda la historia. Con justa razón Dios no se agrada de los falto de fe,  porque sería como ignorar premeditamente todo lo que  Dios ha hecho y dicho.

<!--[if !supportLists]-->Crecer en el Servicio

<!--[if !supportLists]-->I Cor. 15_58 “Así que, hermanos míos amados, estad firmes y constantes, creciendo en la obra del Señor siempre, sabiendo que vuestro trabajo en el Señor no es en vano”. Muchos cristianos llevan muchos años de creyentes, pero casi ninguno de sirviente. Son muchos los que al igual que el mayordomo infiel, esconden y entierran los talentos que Dios les dió,. Este año que viene debe ser diferente si esa ha sido tu experiencia. Dios quiere que sepas que nada que hagas para El será en vano, por lo tanto deja la indiferencia y pon como parte importante de tus preocupaciones, el servicio al Señor.

<!--[if !supportLists]--> <!--[endif]-->Crecer en Santidad

<!--[if !supportLists]-->Lev. 11:45 “Porque yo soy Jehová vuestro Dios; vosotros por tanto os santificaréis, y seréis santos, porque yo soy santo...”. Esta es una demanda de Dios y no una simple sugerencia. La santidad no hace aptos espiritualmente para el ejercicio del ministerio. A veces dependemos más de nuestra capacidad humana que de la sabiduria espiritual que vienen de los alto. No suplantemos esta demanda divina con capacidad humana. La Iglesia, el liderazgo y todo cristiano necesita de la santidad si va a ser victorioso en lo espiritual.

<!--[if !supportLists]-->Crecer en el Amor a los Hermanos

<!--[if !supportLists]-->I Tes. 3:12: “Y el Señor os haga crecer y abundar en amor unos para con otros y para con todos, como también lo hacemos nosotros para con vosotros, para que sean afirmados vuestros corazones, irreprensibles en santidad delante de Dios nuestro Padre, en la venida de nuestro Señor Jesucristo con todos sus santos”. Efesios 4:15 “sino que siguiendo la verdad en amor, crezcamos en todo en aquel que es la cabeza, esto es, Cristo”.
El amor es un requisito indispensable para la unidad y la unidad es un requisito para el testimonio poderoso de la iglesia. Es triste cuando en una iglesia se tiene todo tipo de programas, celos doctrinales sano, una buena liturgia en el culto, pero carece de aprecio y amor por quienes la conforman y estan subdividida en pequeños grupos. Es hacer de la iglesia el ambiente mas favorable para la comunión y el desarrollo de los hijos de Dios, sean estos grandes o pequeños, es un requisito indispensable para la solidéz y efectividad espiritual del crecimiento de la iglesia. Por eso debemos amarnos sin hacer acepción de personas.

 

Dios les bendiga este año 2008  y les dé victoria en Su Nombre.


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Last Updated ( May 07, 2008 at 06:00 PM )